
Entre una noche de confesiones y desnudando sentimientos, mi amigo Roberto me dijo que está confundido porque siente que está siendo atraído por el amor de una mujer casada, una mujer a quien él le ha tomado mucho aprecio pero que respetando las leyes del amor no se podría dar… me contó en confianza que no le importaría quebrantar las reglas y quedarse con esa mujer, a quien él ha catapultado en su más recóndito sentimiento.
Estudiando las miradas de ambos y los gestos inconscientes que se demuestran, me di cuenta que a ella también el amor le ha tocado nuevamente la puerta… ella, una mujer casada, con dos hijos, se entretiene mucho viendo a mi amigo por medio del ordenador, y muriendo de ganas de estar junto a él y por supuesto que él está en ese mismo dilema.
Roberto me preguntó de una manera muy inocente pero exageradamente valiosa para el amor…Crees que aun estando casada pueda enamorarse de mí?..Con una seguridad como la de un juez queriendo sentenciar a su peor enemigo le dije que sí y me preguntó el por qué.
Mi respuesta no fue nada más que la exposición de dos corazones que mueren por encontrarse y dije: “Ella está enamorada quizá de su esposo porque es el padre de sus hijos, y por ser el hombre que la hace feliz en la cama, sin embargo, vos sos el hombre que la escucha y retiene sus mejores sonrisas y le da brillo a sus ojos, y una persona también se enamora de eso”.
Que le podría decir usted a Roberto tomando en cuenta que está confundido cuando en las leyes del amor todo es básicamente claro aunque para el corazón sea confuso?…





