Debo de admitir que sobre mi se han hablado muchas cosas negativas y me han adjudicado una variedad de adjetivos calificativos difamando mi verdad. Sé que vivo en una sociedad donde se califica de acuerdo a la apariencia y no a la inteligencia. Soy un tipo simple, con la mayor disposición de aprender, de conocer nuevos horizontes e intimar con la novedad. Me he dado cuenta que entre más alejado estoy de la sociedad, más es lo que se murmura de mi.
Para muchos y muchas, soy simplemente un desocupado, un resumen especifico del hombre más banal posible, la locura convertida en hombre, un ser humano que no aprecia la gentileza y un dedicado a estudiar la bajeza.
Yo solo quiero aclarar que soy lo que sé y no lo que aparento, quizá tenga la apariencia de un gruñón de primera, sin embargo también tengo un corazón, tal vez aparento ser idiota, pero eso no me permite serlo, soy un ser humano que aprende de sus errores, un personaje que vive de la mejor manera posible, un fiel seguidor de las escrituras de Márquez, Neruda, Bayly, Allende, pasando por el pensamiento de Nietche, y jugando un poco con las metáforas de “ El cartero de Neruda”, una pieza escrita por Antonio Skarmeta por citar algunos ejemplos.
Imaginemos una sociedad creada por la apariencia, en este país de seguro no tendríamos la dicha de tener políticos leales, todos tiene la misma apariencia, (Corruptos). El país ya no fuera nuestro, y nuestras riquezas naturales ya estuvieran hipotecadas. Las playas ya no tendrían arena, ya toda se la hubieran robado……. Por esa razón admito que vivo en este planeta donde nos tratan como animales, y espero que algún día despierte de este letargo donde nos hemos estacionado para vivir una vida mejor.
lunes, 30 de noviembre de 2009
viernes, 27 de noviembre de 2009
“A ELLA LE GUSTA LA GASOLINA”
Me importa un carajo que a esta mujer a quien le gusta la gasolina, baile, se inspire, se moje, se derrita, o haga lo que quiera pero por favor que le diga a Daddy Yankee que odio esa maldita canción, porque en mi país, no pudieron interpretar el mensaje y le subieron a los precios de los combustibles a lo estúpido y hoy ya casi no puedo salir a pasear en mi humilde carro.
Suplico a las autoridades de mi país, que le pongan atención a esa canción, o por lo menos que traten entender que no dice nada, que no tiene un fundamento lírico, ni puede cambiar el mundo. A nuestras autoridades les sugiero que sean más sensibles y que sepan que solo es la emulación de una canción, no es propaganda para que le suban a los combustibles. Si alguien de los que lee este blog tiene una relación cercana con el personaje que se encarga de subirle el precio a la gasolina, díganle que estoy amargado con él por no comprender el mensaje de Daddy Yankee. Quiero decirle que no sea tan idiota, que desista de subirle a la gasolina. Le enviaré por correo la otra obra maestra de Yankee (Rompe) pero por favor interprete bien el mensaje y rompámosle el trasero a estos políticos que nos tienen jodidos.
Atentamente…. “A mi ya no me gusta la gasolina”… odio la gasolina….. ¿y a usted?
Suplico a las autoridades de mi país, que le pongan atención a esa canción, o por lo menos que traten entender que no dice nada, que no tiene un fundamento lírico, ni puede cambiar el mundo. A nuestras autoridades les sugiero que sean más sensibles y que sepan que solo es la emulación de una canción, no es propaganda para que le suban a los combustibles. Si alguien de los que lee este blog tiene una relación cercana con el personaje que se encarga de subirle el precio a la gasolina, díganle que estoy amargado con él por no comprender el mensaje de Daddy Yankee. Quiero decirle que no sea tan idiota, que desista de subirle a la gasolina. Le enviaré por correo la otra obra maestra de Yankee (Rompe) pero por favor interprete bien el mensaje y rompámosle el trasero a estos políticos que nos tienen jodidos.
Atentamente…. “A mi ya no me gusta la gasolina”… odio la gasolina….. ¿y a usted?
miércoles, 25 de noviembre de 2009
NO NECESITO NADA
Ayer hablando con mi amigo Alvin, me di cuenta que dije algunas frases y pensamientos que me gustaría compartirlos con ustedes. Este muchacho tiene una inseguridad terrible en su vida, tiene un abismo de dudas, un catalogo de mediocridades, un menú de imbecilidades y una compilación de majaderías. Me comentaba que se quería casar porque le hacía falta una familia, un hijo y una esposa a quien ver y cobijarla con su calor.
Por supuesto que eso me dio risa, casi me da un paro cardiaco de tanto reírme, y no es necesariamente por la esposa ni el hijo, sino por lo que necesita. Uno necesita lo que ya conoció, lo que ya hemos vivido y se nos ha arrebatado. Es una falta de respeto a la inteligencia del ser humano, pensar que nos hace falta algo que nunca tuvimos, algo que nunca supimos. El ser humano es tan irracional que se envuelve en su propio manto de la ingenuidad y termina siendo un prospecto para calificarlo como idiota.
Profundizando el tema con Alvin, también me dijo que le da miedo casarse, algo que lo llamo una vulgaridad porque no te puede dar miedo algo que no te va a dañar, el matrimonio, es simplemente el riesgo que dos personas toman antes de la muerte. Es una manera de despedirse de esta vida con el peor error cometido. La libertad es una adquisición personal, uno no debería de depender de otra persona para ser feliz, sin embargo somos tan ilusos que lloramos cuando perdemos nuestro matrimonio o noviazgo, y nuestra esposa o esposo se fue con otra u otro. Deberíamos de darles gracias porque se fueron, y nos dejaran como Dios nos puso en este planeta...........LIBRES DE TODO MAL……… ¿estamos claros?
Por supuesto que eso me dio risa, casi me da un paro cardiaco de tanto reírme, y no es necesariamente por la esposa ni el hijo, sino por lo que necesita. Uno necesita lo que ya conoció, lo que ya hemos vivido y se nos ha arrebatado. Es una falta de respeto a la inteligencia del ser humano, pensar que nos hace falta algo que nunca tuvimos, algo que nunca supimos. El ser humano es tan irracional que se envuelve en su propio manto de la ingenuidad y termina siendo un prospecto para calificarlo como idiota.
Profundizando el tema con Alvin, también me dijo que le da miedo casarse, algo que lo llamo una vulgaridad porque no te puede dar miedo algo que no te va a dañar, el matrimonio, es simplemente el riesgo que dos personas toman antes de la muerte. Es una manera de despedirse de esta vida con el peor error cometido. La libertad es una adquisición personal, uno no debería de depender de otra persona para ser feliz, sin embargo somos tan ilusos que lloramos cuando perdemos nuestro matrimonio o noviazgo, y nuestra esposa o esposo se fue con otra u otro. Deberíamos de darles gracias porque se fueron, y nos dejaran como Dios nos puso en este planeta...........LIBRES DE TODO MAL……… ¿estamos claros?
lunes, 23 de noviembre de 2009
MOMENTOS AMOROSOS
Una señora viuda y aparentemente solterona, se atrevió a preguntarme si creía fielmente en el amor. La miré de reojo y con una sonrisa tímida le dije: …” Hay señora, solo a usted se le ocurre creer en semejante flagelo”. Se me acercó insinuándome su cuerpo, sus dos pechos recorridos por el placer, sus ojos sumergidos en la lujuria y su figura se había perdido en aquellas manos de los hombres que merodearon su piel.
¿Tiene novia?, me preguntó…… si tengo señora…. ¿La ama?... depende que sea el amor para usted le contesté….. El amor es cuando una persona tiene a una pareja a quien confiarle sus besos, a quien airosamente le regala el placer divino del pecado, a quien coquetamente se le entregan las miradas de lujuria y a quien celosamente se le insinúa perderse en la cavidad de su piel.
Entonces déjeme decirle que si la amo, querida octogenaria, pero déjeme aclararle que yo siempre he creído en el amor, fielmente he mantenido mi postura de que el amor es algo maravilloso, es algo inevitablemente perturbador, es una caminata sin rumbo fijo y una antología de emociones inconclusas. Acaso usted nunca ha amado, le pregunté sin tapujos, y ella me dijo, por supuesto que sí, pero con el tiempo ese amor se muere. El amor se convierte en una especie de costumbre después de unos cuantos meses.
Gracias señora por esa respuesta tan ingeniosa y aberrantemente verdadera, usted me ha hecho el favor de no comprometerme maritalmente si acaso el amor es justamente lo que me describió. Gracias a su valentía y sobre todo su experiencia como mujer, le dedicaré mi mejor frase de este escrito………
Creo en el amor, pero más en los momentos amorosos.
¿Tiene novia?, me preguntó…… si tengo señora…. ¿La ama?... depende que sea el amor para usted le contesté….. El amor es cuando una persona tiene a una pareja a quien confiarle sus besos, a quien airosamente le regala el placer divino del pecado, a quien coquetamente se le entregan las miradas de lujuria y a quien celosamente se le insinúa perderse en la cavidad de su piel.
Entonces déjeme decirle que si la amo, querida octogenaria, pero déjeme aclararle que yo siempre he creído en el amor, fielmente he mantenido mi postura de que el amor es algo maravilloso, es algo inevitablemente perturbador, es una caminata sin rumbo fijo y una antología de emociones inconclusas. Acaso usted nunca ha amado, le pregunté sin tapujos, y ella me dijo, por supuesto que sí, pero con el tiempo ese amor se muere. El amor se convierte en una especie de costumbre después de unos cuantos meses.
Gracias señora por esa respuesta tan ingeniosa y aberrantemente verdadera, usted me ha hecho el favor de no comprometerme maritalmente si acaso el amor es justamente lo que me describió. Gracias a su valentía y sobre todo su experiencia como mujer, le dedicaré mi mejor frase de este escrito………
Creo en el amor, pero más en los momentos amorosos.
viernes, 20 de noviembre de 2009
CONSTRUCTOR DE SUEÑOS
Un día mi padre me llevó obligado a trabajar con él, era un constructor de casas con la ineludible percepción de que todo saliera bien. Era un perfeccionista de primera clase, un tipo que no perdía el tiempo durante trabajaba. Ese día me obligó a excavar un zanjo para hacer el cimiento de la construcción. Se me terminó la paciencia, no encontraba la manera de finalizar el trabajo, me enteraba por ratos que era presa del cansancio y el sudor me lo limpiaba con el afán de poder terminar lo más pronto posible.
Atado a ese afán, mi padre me reprendió y me dijo que los pequeños detalles que estaba dejando en el olvido, eran justamente los que resguardarían la base que estaba construyendo. Como no entendía casi nada de lo que me hablaba, decidió darme un ejemplo citando la vida y me dijo: “Quiero que entiendas esto a la perfección hijo mío, la vida es como la construcción, para hacer una casa, primero tenemos que hacer un profundo zanjo, ahí se forjará la base de lo que pronto será nuestra morada, cuando ya hayamos construido la base, es mucho más fácil seguir el proceso de la elaboración de los pequeños detalles que hacen la gran diferencia.
No se puede construir una casa sin una base, primero tenemos que tener la base para luego echar a andar el plan, si todos pensáramos como constructores de casas, seguramente tendríamos la oportunidad de ser unos buenos constructores de sueños inquebrantables”.
Gracias a mi padre, pude aprender esa lección de vida, hoy he decidió ser un constructor de sueños con una base bien creada.
Atado a ese afán, mi padre me reprendió y me dijo que los pequeños detalles que estaba dejando en el olvido, eran justamente los que resguardarían la base que estaba construyendo. Como no entendía casi nada de lo que me hablaba, decidió darme un ejemplo citando la vida y me dijo: “Quiero que entiendas esto a la perfección hijo mío, la vida es como la construcción, para hacer una casa, primero tenemos que hacer un profundo zanjo, ahí se forjará la base de lo que pronto será nuestra morada, cuando ya hayamos construido la base, es mucho más fácil seguir el proceso de la elaboración de los pequeños detalles que hacen la gran diferencia.
No se puede construir una casa sin una base, primero tenemos que tener la base para luego echar a andar el plan, si todos pensáramos como constructores de casas, seguramente tendríamos la oportunidad de ser unos buenos constructores de sueños inquebrantables”.
Gracias a mi padre, pude aprender esa lección de vida, hoy he decidió ser un constructor de sueños con una base bien creada.
miércoles, 18 de noviembre de 2009
OLVÍDENSE DEL PÉSAME
Por mucho tiempo he pensado que en caso de fallecimiento tendría la posibilidad de ir al cielo, quizá lo pienso porque no me considero un tipo con mala intención hacia el prójimo, ni con envidias exageradas, ni con pecados que merezcan el infierno. Anticipadamente quiero pedirles un gran favor a los que se atrevan a ir a mi sepelio. No se le acerquen a mi familia con el afán de darles el pésame, ese pésame duele más que la misma muerte del ser querido. Eso es como recordarle al ser humano que esa persona murió y que no se despertará de su eterno sueño, es como rendirle tributo a la contienda de aceptar o no su muerte.
He tenido la oportunidad de quedarme atónito, en silencio y con un nudo en la garganta, por no decir justamente las palabras que remienden el corazón roto por la pérdida de un ser querido. Sigo visitando bibliotecas para saber si un libro me puede ilustrar a abrir la boca y dar el pésame sin que este sea un atisbo más de dolor para un familiar.
¿Sería mejor quedarme callado?.... ¿recordarle al familiar las anécdota graciosas que algún día pasamos?.... ¿simplemente llegar y cobijar ese dolor con mi presencia?..... ¿Acompañar al cuerpo inerte y en silencio despedirme de él?
Son tantas las cosas que quiero hacer pero al final terminan siendo un enlace de dolor para quien haya perdido a un ser querido. Qué decir y cómo decirlo para que no duela, esa respuesta yo no la sé, ¿la sabe usted?
He tenido la oportunidad de quedarme atónito, en silencio y con un nudo en la garganta, por no decir justamente las palabras que remienden el corazón roto por la pérdida de un ser querido. Sigo visitando bibliotecas para saber si un libro me puede ilustrar a abrir la boca y dar el pésame sin que este sea un atisbo más de dolor para un familiar.
¿Sería mejor quedarme callado?.... ¿recordarle al familiar las anécdota graciosas que algún día pasamos?.... ¿simplemente llegar y cobijar ese dolor con mi presencia?..... ¿Acompañar al cuerpo inerte y en silencio despedirme de él?
Son tantas las cosas que quiero hacer pero al final terminan siendo un enlace de dolor para quien haya perdido a un ser querido. Qué decir y cómo decirlo para que no duela, esa respuesta yo no la sé, ¿la sabe usted?
lunes, 16 de noviembre de 2009
ENTRE SUMA Y RESTA
Aprendí a contar hasta diez cuando tenía dos años, y sin exagerar ya me sabia los números hasta noventa cuando tenía tres. Aborrecí las matemáticas cuando mi profesora Angélica me ponía a contar naranjas en primer grado.
Pasó el tiempo y hoy ya casi tengo treinta, aun sigo aborreciendo las matemáticas y más cuando me toca sumar… Soy un experto en sumar y restar, he tenido la fortuna de sumar libros leídos, poesías escritas, memorias por olvidar y una antología de pendejos de nunca acabar. Es que en mi país, existen diversos ciclones de gente que no sirve para nada, solo sirven para restarlos, entre ellos están aquellos tipos que prefieren un cigarrillo que un paseo por el museo, aquellos que se mueren por una botella de alcohol, en vez de salir por la mañana a tomar el sol, aquellos que eligen someterse al pegamento, en vez de salir y conversar con las monjas del convento y por último tengo una antología de seres que se ven en el espejo y se ven gordas, pero que no hacen ni siquiera el intento de comer frutas, sino que se venden en la calle como prostitutas.
Ya estoy aburrido de sumar tanto pendejo que me obstaculiza mi buen vivir, he decidido en este momento hacer una resta total pero aun no sé cómo hacerlo sin dañar al prójimo. Me crucé por la catedral y un tipo que estaba empeñando el alma por un bote de pegamento me dijo: “Mire hermano, si usted empieza a restar a todos los pendejos del país, le cuento que va a terminar solo, y sabe cómo va a lucir usted solo en este país, como un pendejo que no tiene ni siquiera amistades, es decir siempre quedará un pendejo que le joda la vida a otro”.
Pasó el tiempo y hoy ya casi tengo treinta, aun sigo aborreciendo las matemáticas y más cuando me toca sumar… Soy un experto en sumar y restar, he tenido la fortuna de sumar libros leídos, poesías escritas, memorias por olvidar y una antología de pendejos de nunca acabar. Es que en mi país, existen diversos ciclones de gente que no sirve para nada, solo sirven para restarlos, entre ellos están aquellos tipos que prefieren un cigarrillo que un paseo por el museo, aquellos que se mueren por una botella de alcohol, en vez de salir por la mañana a tomar el sol, aquellos que eligen someterse al pegamento, en vez de salir y conversar con las monjas del convento y por último tengo una antología de seres que se ven en el espejo y se ven gordas, pero que no hacen ni siquiera el intento de comer frutas, sino que se venden en la calle como prostitutas.
Ya estoy aburrido de sumar tanto pendejo que me obstaculiza mi buen vivir, he decidido en este momento hacer una resta total pero aun no sé cómo hacerlo sin dañar al prójimo. Me crucé por la catedral y un tipo que estaba empeñando el alma por un bote de pegamento me dijo: “Mire hermano, si usted empieza a restar a todos los pendejos del país, le cuento que va a terminar solo, y sabe cómo va a lucir usted solo en este país, como un pendejo que no tiene ni siquiera amistades, es decir siempre quedará un pendejo que le joda la vida a otro”.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)